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Gobernanza de datos y transformación financiera: el reto del sector solidario colombiano frente al ecosistema de finanzas abiertas

Gobernanza de datos y transformación financiera: el reto del sector solidario colombiano frente al ecosistema de finanzas abiertas

La implementación de esquemas de finanzas y datos abiertos constituye una de las transformaciones más relevantes del sistema financiero colombiano en las últimas décadas. A partir de la Ley 2294 de 2023 y del Decreto 0368 de 2026, Colombia inició la construcción de un ecosistema interoperable orientado a promover la inclusión financiera y crediticia mediante el intercambio seguro de información. En este contexto, el sector solidario emerge como un actor estratégico debido a su presencia territorial, cercanía con poblaciones históricamente excluidas y capacidad de construir mecanismos alternativos de acceso al crédito. Por tanto, analizar los desafíos y oportunidades del modelo colombiano de finanzas abiertas para el sector solidario, enfatiza la necesidad de fortalecer capacidades de gobierno de datos, interoperabilidad y transformación digital. Las cooperativas y organizaciones solidarias poseen el potencial de convertirse en catalizadores de inclusión financiera sostenible si logran consolidar arquitecturas robustas de gestión y aprovechamiento estratégico de datos.

 

Introducción

La economía digital ha redefinido la manera en que las instituciones financieras gestionan el riesgo, diseñan productos y se relacionan con los usuarios. En este nuevo escenario, los datos se han convertido en el principal activo estratégico de los ecosistemas financieros, desplazando progresivamente modelos tradicionales centrados exclusivamente en infraestructura bancaria o capital financiero. La capacidad de compartir, integrar y analizar información permite construir mecanismos más precisos de perfilamiento crediticio y ampliar el acceso a servicios financieros para poblaciones históricamente excluidas. En Colombia, esta transformación se materializa en el desarrollo del modelo de finanzas abiertas impulsado por la Ley 2294 de 2023 y reglamentado mediante el Decreto 0368 de 2026. Dicho marco busca promover la inclusión financiera y crediticia a través de esquemas interoperables de circulación de información bajo principios de consentimiento, seguridad y transparencia. No obstante, el avance hacia ecosistemas de datos abiertos plantea desafíos estructurales relacionados con interoperabilidad, protección de datos, madurez tecnológica y capacidades institucionales. Dentro de este contexto, el sector solidario colombiano adquiere especial relevancia debido a su capacidad histórica para atender segmentos poblacionales excluidos del sistema financiero tradicional. A partir de esta perspectiva, se analiza el papel estratégico del sector solidario en el desarrollo del modelo colombiano de finanzas abiertas, así como las oportunidades y necesidades institucionales asociadas con la implementación de esquemas de gobierno de datos.  

El modelo colombiano de finanzas abiertas y su impacto en la inclusión financiera

El desarrollo de las finanzas abiertas en Colombia responde a la necesidad de reducir asimetrías de información y ampliar el acceso al crédito para sectores de la economía popular, pequeños productores y micronegocios. Según el diagnóstico presentado por la Unidad de Regulación Financiera (URF), aunque más del 95 % de la población adulta posee algún producto de depósito, únicamente el 35,5 % accede a crédito formal dentro del sistema financiero tradicional. Esta situación evidencia que la inclusión financiera no depende únicamente de la bancarización, sino también de la capacidad del sistema para construir perfiles de riesgo adecuados y reconocer dinámicas económicas no tradicionales. En este sentido, el Decreto 0368 de 2026 establece un modelo de Sistema de Finanzas Abiertas basado en el intercambio interoperable de datos financieros y no financieros mediante autorización expresa del titular. El decreto incorpora principios relacionados con transparencia, seguridad, interoperabilidad y protección de datos personales, permitiendo que múltiples actores financieros puedan acceder a información necesaria para diseñar productos más inclusivos y personalizados. La importancia de este modelo radica en que permite ampliar las fuentes de información utilizadas para evaluación crediticia. Datos provenientes de servicios públicos, telecomunicaciones, pagos digitales y actividad comercial pueden complementar los modelos tradicionales de scoring financiero y generar nuevas oportunidades para poblaciones que históricamente han permanecido invisibles para la banca. Sin embargo, la implementación efectiva de este ecosistema requiere capacidades tecnológicas y organizacionales que aún presentan importantes niveles de heterogeneidad entre los diferentes actores financieros del país.  

El sector solidario como oportunidad estratégica para la inclusión crediticia

En el marco de las finanzas abiertas, el sector solidario colombiano representa una oportunidad estratégica para fortalecer la democratización del crédito y ampliar la inclusión financiera territorial. Las cooperativas de ahorro y crédito, fondos de empleados y organizaciones mutuales poseen una ventaja diferencial frente a otros actores financieros: su proximidad con comunidades rurales, pequeños productores y trabajadores informales les ha permitido construir relaciones de confianza y conocimiento profundo de dinámicas económicas locales. A diferencia de modelos bancarios tradicionales altamente centralizados, muchas entidades solidarias han desarrollado mecanismos de evaluación basados en conocimiento comunitario, comportamiento asociativo y capacidades productivas territoriales. Esta experiencia acumulada constituye un activo fundamental dentro de los ecosistemas de datos abiertos, especialmente para fortalecer modelos alternativos de perfilamiento crediticio. Adicionalmente, el sector solidario cuenta con un enorme potencial para integrar información económica no convencional que actualmente no es aprovechada de manera estructurada por el sistema financiero. Los historiales de ahorro cooperativo, comportamiento de pago comunitario y relaciones económicas territoriales pueden convertirse en insumos valiosos para ampliar el acceso al crédito formal. La implementación del modelo de finanzas abiertas también puede fortalecer la competitividad del sector solidario al permitirle acceder a ecosistemas interoperables de información y desarrollar nuevos servicios digitales centrados en las necesidades de sus asociados. Esto abre posibilidades para consolidar productos financieros personalizados, plataformas colaborativas y mecanismos innovadores de inclusión financiera. No obstante, para materializar este potencial, resulta indispensable avanzar hacia procesos de transformación digital y fortalecimiento institucional orientados a consolidar capacidades robustas de gobierno y gestión de datos.  

Gobierno de datos e interoperabilidad: necesidades para la transformación del sector

La transición hacia esquemas de datos abiertos exige que las entidades solidarias fortalezcan sus capacidades de gobierno de datos, interoperabilidad y seguridad digital. Más allá de la incorporación de nuevas tecnologías, el desafío consiste en construir modelos organizacionales capaces de gestionar información de manera estratégica, ética y segura. El gobierno de datos se convierte así en un componente central para garantizar calidad, trazabilidad y aprovechamiento efectivo de la información. Las entidades necesitan definir políticas claras sobre administración, acceso, protección y uso de datos, así como establecer roles institucionales especializados que permitan consolidar procesos de analítica y toma de decisiones basadas en información. Asimismo, la interoperabilidad tecnológica constituye un requisito indispensable para participar activamente en ecosistemas de finanzas abiertas. La adopción de APIs estandarizadas, arquitecturas integradas y modelos comunes de intercambio permitirá reducir fragmentación tecnológica y facilitar la circulación segura de información entre entidades financieras, cooperativas y terceros autorizados. De igual manera, la consolidación de capacidades analíticas representa una oportunidad para fortalecer procesos de inclusión crediticia. El uso estratégico de datos puede permitir a las organizaciones solidarias comprender mejor las dinámicas de sus asociados, anticipar riesgos, diseñar productos diferenciados y ampliar mecanismos de financiación para poblaciones tradicionalmente excluidas. En este contexto, el gobierno de datos no debe entenderse únicamente como una exigencia regulatoria, sino como un habilitador estratégico de innovación, competitividad y sostenibilidad institucional.  

Conclusiones

El modelo colombiano de finanzas abiertas representa una oportunidad histórica para transformar las dinámicas de inclusión financiera y crediticia en el país. La posibilidad de construir ecosistemas interoperables de información puede reducir asimetrías históricas de acceso al crédito y ampliar las capacidades del sistema financiero para reconocer nuevas formas de actividad económica. Dentro de este escenario, el sector solidario posee un papel fundamental debido a su experiencia territorial, cercanía comunitaria y capacidad para atender segmentos tradicionalmente excluidos. Lejos de representar únicamente un desafío regulatorio o tecnológico, las finanzas abiertas constituyen una oportunidad para fortalecer la competitividad y modernización de las cooperativas y organizaciones solidarias mediante modelos avanzados de interoperabilidad y analítica de datos. No obstante, el éxito de esta transformación dependerá de la capacidad institucional del sector para consolidar estrategias robustas de gobierno de datos. Las entidades que logren estructurar arquitecturas interoperables, mecanismos sólidos de calidad de información y capacidades analíticas avanzadas estarán en mejores condiciones para participar en el nuevo ecosistema financiero digital. En consecuencia, el gobierno de datos debe asumirse como una necesidad estratégica para las organizaciones solidarias y no únicamente como un componente técnico asociado al cumplimiento normativo. Su adecuada implementación permitirá fortalecer la transparencia, optimizar la toma de decisiones, ampliar la inclusión crediticia y consolidar modelos sostenibles de innovación financiera centrados en las necesidades de las comunidades. De esta manera, el futuro de las finanzas abiertas en Colombia dependerá no solo de la existencia de regulación o infraestructura tecnológica, sino de la capacidad colectiva del ecosistema financiero para construir modelos colaborativos, interoperables y orientados al aprovechamiento ético y estratégico de los datos como instrumento de desarrollo económico y transformación social.  

Referencias

  • Decreto 0368 de 2026. Sistema de Finanzas Abiertas en Colombia.
  • Ley 1266 de 2008. Régimen de Habeas Data Financiero.
  • Ley 1581 de 2012. Régimen General de Protección de Datos Personales.
  • Ley 2294 de 2023. Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026.
  • Unidad de Regulación Financiera (URF). Recomendaciones para la implementación del esquema de datos abiertos para la inclusión crediticia en Colombia, 2026.
 
Autora: Liliana Pantoja – Consultora Senior Gobierno de Datos.
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Gobernanza de datos y transformación financiera: la hoja de ruta estratégica para las finanzas abiertas en el sector solidario

Gobernanza de datos y transformación financiera: la hoja de ruta estratégica para las finanzas abiertas en el sector solidario

La implementación de esquemas de datos abiertos constituye una de las transformaciones más relevantes del sistema financiero en las últimas décadas. La economía digital ha redefinido la manera en que las instituciones gestionan el riesgo, diseñan productos y se relacionan con los usuarios, desplazando los modelos tradicionales para dar paso a la información como el principal activo estratégico. En este escenario, el sector solidario emerge como un actor protagónico debido a su presencia territorial y su capacidad histórica para atender segmentos poblacionales y construir mecanismos alternativos de acceso al crédito. Sin embargo, frente a la inminente consolidación de este ecosistema, es frecuente observar cómo las entidades abordan el reto desde el temor regulatorio o la adquisición apresurada de infraestructura tecnológica. Es fundamental comprender que la legislación y la normatividad suceden invariablemente después del desarrollo tecnológico. Por lo tanto, abordar esta transición exclusivamente desde el cumplimiento legal o la compra de software es un error de concepción. Desde el Programa de Transformación Digital del Sector Solidario venimos trabajando desde el año 2023 en modelos de datos abiertos, consolidando un camino claro, probado y adaptado a la realidad de las organizaciones cooperativas y mutuales que se habilitarán para participar en esta infraestructura. Este documento expone el enfoque estratégico correcto para asumir esta evolución.  

Entender el ecosistema: el prerrequisito de la transformación

Antes de iniciar cualquier despliegue operativo, las entidades deben comprender la evolución técnica y conceptual de los modelos de intercambio de información. La transición se define en tres estadíos:
  • Finanzas Cerradas: Los sistemas bancarios operan de forma opaca, el intercambio de datos es sumamente limitado y las API (Interfaces de Programación de Aplicaciones) son internas o estrictamente privadas.
  • Finanzas de Alianzas: Algunos datos logran compartirse mediante API (Interfaces de Programación de Aplicaciones) públicas y externas, pero bajo ecosistemas que siguen siendo únicos y propietarios de ciertas instituciones.
  • Open Finance (Finanzas Abiertas): Los datos se pueden compartir en todo el ecosistema financiero basándose en estándares comunes y completamente abiertos.
Avanzar hacia el último estadío tiene un prerrequisito ineludible: la entidad debe haber avanzado materialmente, o al menos contar con un plan de trabajo definido, en todas las dimensiones de la transformación digital. Estas dimensiones abarcan la Estrategia Digital, la Gobernanza y Organización, la Cultura y Liderazgo, los Datos y Analítica, las Operaciones Digitales, el Ecosistema de Innovación y la Experiencia Digital.  

La hoja de ruta: los seis pasos estratégicos

Para que las cooperativas y organizaciones solidarias se conviertan en catalizadores de inclusión financiera sostenible, deben consolidar arquitecturas robustas de gestión y aprovechamiento estratégico. Esto se logra estructurando la implementación en las siguientes etapas: 1. Alineación Estratégica y Cultural El primer paso exige responder cuestionamientos fundacionales: por qué la entidad solidaria debe considerar participar y para qué desea hacerlo. Esta comprensión genera un impacto necesario y profundo en el modelo de negocio solidario, obligándolo a evolucionar. La planeación estratégica institucional se ve definitivamente impactada por la entrada de este ecosistema. Incluso si la entidad decide deliberadamente no participar, su planeación estratégica debe reconfigurarse, dado que los demás competidores del mercado sí participarán y utilizarán esa ventaja competitiva, lo cual impactará de manera negativa la retención y vinculación de la base social. 2. Arquitectura Empresarial y Ciberseguridad El impacto de esta apertura exige rediseñar los dominios de información de la arquitectura empresarial para convertirlos en verdaderas capacidades estratégicas. Al integrar información económica no convencional y conectarse con terceros, la entidad incrementa su exposición. Por consiguiente, a mayor digitalización, la ciberseguridad se convierte en un elemento absolutamente crítico que debe nacer desde el diseño mismo de la arquitectura, garantizando la protección inquebrantable de los datos de los asociados. 3. Estrategia y Casos de Uso La tecnología sin un propósito claro diluye los recursos. La entidad debe definir con precisión cuáles son los casos de uso que resultan de interés para sus objetivos estratégicos, para su tipo específico de asociado y para las necesidades reales de su comunidad. Entender exactamente qué servicios se desean desarrollar evita la dispersión y enfoca el esfuerzo en productos que generen un impacto tangible en la inclusión crediticia. 4. Gobierno de Datos y Cumplimiento Regulatorio Definidos los casos de uso, se debe avanzar en el establecimiento del gobierno de datos. Las entidades necesitan definir políticas claras sobre administración, acceso, protección y uso de la información para garantizar su calidad y trazabilidad. Es este gobierno de datos, sumado al rigor del cumplimiento regulatorio y normativo, el que indica legal y técnicamente cómo se debe avanzar en las siguientes fases operativas. 5. Modelo Operativo y Ecosistema de Integración La organización debe definir el modelo operativo que soportará esta nueva realidad. Implica decidir si se conformará un área interna robusta, si se estructurará una célula especializada en analítica de datos, o si se tercerizará gran parte de estas capacidades. Dentro de este modelo, un concepto innegociable es el ecosistema de API (Interfaces de Programación de Aplicaciones), el cual dicta la forma técnica en la que se interconectarán los procesos internos con los aliados externos. 6. Gestión del Consentimiento y Experiencia del Asociado El componente final, pero determinante, es definir una estrategia transparente para obtener los consentimientos de los titulares. Este paso debe propender siempre por la mejora sustancial de la experiencia del asociado, demostrando que la circulación de su información se realiza bajo principios irrestrictos de seguridad, transparencia y beneficio mutuo. Fases de implementación y recomendaciones regulatorias Para materializar estos seis pasos, es imperativo alinearse con las directrices estructuradas por el ente regulador. Las reflexiones, recomendaciones y fases que se presentan a continuación han sido inspiradas y extraídas fundamentalmente del documento técnico elaborado por la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF). Es un imperativo reconocer el liderazgo de la URF en la estructuración de esta política pública orientada a la inclusión crediticia en Colombia. De acuerdo con las recomendaciones de la URF, es fundamental adoptar un modelo de circulación de Open Data (Datos Abiertos) descentralizado, el cual reconozca la heterogeneidad de capacidades y los retos particulares que enfrenta cada sector económico para disponibilizar su información. Asimismo, la URF sugiere que este proceso se ejecute bajo la coordinación técnica y el seguimiento de la Comisión Intersectorial para la Inclusión y Educación Económica y Financiera (CIIEF), centralizando así la preparación de las entidades. Acogiendo esta visión institucional y técnica de la URF, la hoja de ruta operativa sugerida para el sector solidario se estructura en los siguientes bloques de ejecución:
  • Diagnóstico y planeación (Meses 1 a 2): Inicia con el diagnóstico de madurez tecnológica para identificar brechas de infraestructura. Paralelamente, abarca la organización financiera de los presupuestos y la ejecución de la gobernanza mediante la inscripción en el registro único de entidades, en caso de aplicar.
  • Adecuación jurídica (Meses 3 a 5): Comprende el diseño y aplicación de los textos de consentimiento previo, expreso e informado. Requiere actualizar las políticas de privacidad para garantizar la minimización de datos y documentar los algoritmos de decisiones automatizadas para la calificación de riesgo.
  • Arquitectura y ciberseguridad (Meses 4 a 10): Se enfoca en estandarizar y desarrollar las API (Interfaces de Programación de Aplicaciones), implementar los más altos estándares de seguridad en la red y adoptar formatos uniformes y taxonomías comunes de datos sectoriales.
  • Operación y ecosistema (Meses 8 a 12): Implica suscribir acuerdos bilaterales para participar en modelos híbridos con Fintech (Empresas de tecnología financiera), así como conectar los sistemas para consumir datos alternativos provenientes de servicios públicos, telecomunicaciones y salud. Finaliza con la habilitación del proceso operativo para garantizar el derecho a la portabilidad financiera.
 

Una visión hacia el futuro solidario

La transición hacia esquemas de datos abiertos exige que las entidades solidarias fortalezcan sus capacidades más allá de la simple incorporación de nuevas tecnologías; el desafío real consiste en construir modelos organizacionales capaces de gestionar la información de manera estratégica, ética y segura. Las organizaciones solidarias poseen el potencial de liderar la inclusión financiera en el país si logran estructurar arquitecturas interoperables y capacidades analíticas avanzadas. Desde el Programa de Transformación Digital del Sector Solidario entendemos que recorrer este camino genera incertidumbres naturales. Nuestro equipo se ha consolidado como un grupo de especialistas verdaderamente expertos en procesos de monetización de datos, analítica solidaria, interoperabilidad y el despliegue estratégico y técnico de los datos abiertos. Contamos con el conocimiento profundo y la metodología exacta para acompañar a las organizaciones a través de esta evolución estructural. Invitamos a los líderes, gerentes y miembros de los consejos de administración que deseen comprender a profundidad la forma correcta de adoptar e integrar estos modelos a su planeación estratégica, a contactarnos para coordinar una sesión de trabajo. En este espacio compartiremos nuestra visión analítica y técnica sobre el rol que una entidad solidaria moderna debe asumir para prosperar y generar valor real en la nueva era de los servicios financieros abiertos.  
Autor: Oscar Caicedo – Director Programa de Transformación Digital.